Presupuesto de salud 2027: 2.9% del PIB y una brecha de 2.15 veces
El PPEF 2027 lleva el gasto público en salud a 2.9% del PIB, el nivel más alto en años y todavía menos de la mitad del 6% que recomienda la OPS. Pero el reparto abre la brecha más ancha desde 2020: $750,461 millones para la población con seguridad social y $349,540 millones para la que no la tiene. 2.15 veces. David Kershenobich comparece el 6 de noviembre.

El presupuesto de salud 2027 de México sube. Sube en términos reales, sube como proporción de la economía y sube para casi todas las instituciones del sector. Y aun así, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027 que Hacienda entregó el 8 de septiembre reparte ese dinero de una manera que ensancha la desigualdad más vieja del sistema de salud mexicano: por cada peso de gasto público en salud destinado a quien tiene seguridad social, quedan 47 centavos para quien no la tiene. La brecha llega a 2.15 veces, la más alta de todo el periodo 2020-2027.
Conviene empezar por lo que sí mejora, porque es real y no es poco. El gasto público total en salud propuesto para 2027 ronda 1.16 billones de pesos, un incremento real de 12.7% frente a 2026, según el análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). Como proporción del tamaño de la economía, la salud pasa de 2.5-2.6% del PIB en 2026 a 2.9% del PIB en 2027: el nivel más alto en años. El presupuesto del IMSS-Bienestar, la institución que atiende a quien no cotiza en ningún sistema de seguridad social, crece alrededor de 9% real. El programa Salud Casa por Casa pasa de 2,000 millones de pesos en 2025 a 5,000 millones en 2027. Son avances, y quien los niegue está leyendo otra cosa.
El problema no es la dirección. Es el reparto.
¿Cuánto es el presupuesto de salud 2027 y cómo se reparte?
La confusión más común al leer el paquete económico es sumar peras con manzanas. El IMSS tiene un gasto programable de 1.803 billones de pesos en 2027, pero esa cifra incluye pensiones, y las pensiones no son salud. Lo que corresponde a la función salud del IMSS son 633,454 millones de pesos, una cifra que creció 42% real desde los 446,796 millones de 2020. Esa es la comparación válida.
La Secretaría de Salud —el Ramo 12, la dependencia que encabeza David Kershenobich Stalnikowitz— recibiría 72,305.5 millones de pesos en 2027, frente a 66,825.8 millones aprobados para 2026. Son 5,479.7 millones más: un aumento nominal de 8.2% y un aumento real de 4.8%. Dicho de otro modo: la función salud del IMSS es 8.76 veces el presupuesto completo de la Secretaría de Salud federal.
El presupuesto de salud 2027 por institución
Esta es la tabla que el comunicado oficial no arma, porque armada se lee sola:
Gasto público en salud 2027 por institución, según el PPEF 2027 (millones de pesos)| Institución | PPEF 2027 | Variación real | ¿A quién atiende? |
|---|---|---|---|
| IMSS (función salud) | 633,454.0 | +42% real vs 2020 | Población con seguridad social |
| IMSS-Bienestar | 193,987.2 | +9% real vs 2026 | Población sin seguridad social |
| Secretaría de Salud (Ramo 12) | 72,305.5 | +4.8% real vs 2026 | Rectoría y programas federales |
| Salud Casa por Casa | 5,000.0 | 2.5 veces lo de 2025 | Visitas domiciliarias |
| Anexo 34 (atención gratuita a población sin seguridad social) | 91,717.6 | Etiquetado | Población sin seguridad social |
Dos lecturas saltan de la tabla. La primera: el IMSS-Bienestar recibe 2.68 veces lo que recibe la Secretaría de Salud federal, lo que confirma que el centro de gravedad del sistema para la población sin seguridad social ya se movió del Ramo 12 al nuevo organismo. La segunda, menos cómoda: en el periodo 2020-2027, mientras la función salud del IMSS creció 42% real, el Ramo 12 perdió 12% real y el FASSA —el fondo que transfiere recursos de salud a los estados— perdió 35% real. El sistema no creció parejo: creció donde ya estaba fuerte.

La brecha de 2.15 veces: qué significa exactamente
Agrupados los recursos por población atendida y deflactados con el INPC promedio anual del INEGI, el PPEF 2027 asigna 750,461 millones de pesos a la salud de quien tiene seguridad social y 349,540 millones a la de quien no la tiene. La razón entre ambos montos es de 2.147, que redondeado es 2.15 veces. En 2020 esa misma razón era de 1.78. La brecha no se cerró en siete años: se abrió 0.37 puntos.
El CIEP lo documenta por el otro lado, el de las personas: una persona afiliada al IMSS recibiría más del doble del gasto asignado a una persona atendida por el IMSS-Bienestar. Y añade un dato que ordena el resto: el gasto de bolsillo por persona sería 29.3% mayor que el gasto público per cápita en IMSS-Bienestar. Traducido: para quien no tiene seguridad social, el sistema público aporta menos de lo que esa misma persona termina sacando de su propia cartera.
Un presupuesto que crece 12.7% real y al mismo tiempo lleva la desigualdad de su reparto al punto más alto en ocho años no es un presupuesto insuficiente. Es un presupuesto que decidió a quién atender primero.
Hay un contrapunto honesto que conviene poner sobre la mesa: parte de la brecha es estructural y no discrecional. El gasto del IMSS en salud se financia con cuotas obrero-patronales, no solo con impuestos generales, y responde a una población afiliada que cotiza. Nadie propone recortarle al IMSS. Pero eso explica el origen de la brecha, no su ampliación: la pregunta presupuestaria no es por qué el asegurado recibe lo que recibe, sino por qué el no asegurado sigue recibiendo menos de la mitad después de la creación del IMSS-Bienestar, que nació precisamente para corregir eso.
Lo que el gobierno no dice
El comunicado oficial subraya el 1.1 billón de pesos, el 8.2% de aumento al Ramo 12 y el arranque del Servicio Universal de Salud. No menciona tres cosas.
Primera: que 2.9% del PIB es menos de la mitad del 6% del PIB que la Organización Panamericana de la Salud recomienda para avanzar hacia la cobertura universal. Faltan 3.1 puntos del PIB, y el paquete económico no contiene una ruta fiscal para llegar ahí.
Segunda: que de los 349,540 millones destinados a la población sin seguridad social, solo 91,717.6 millones —el 26.2%— están etiquetados en el Anexo 34 para atención gratuita. El resto se reparte en bolsas menos rastreables.
Tercera: que el Servicio Universal de Salud, la apuesta central del sexenio en materia sanitaria, aparece en el PPEF 2027 con una partida de 544 millones 385 mil 619 pesos y sin una caja de compensación con monto, tarifas definidas ni mecanismo público de seguimiento. Un sistema universal sin reglas de compensación entre instituciones es un anuncio, no un mecanismo. Es el mismo patrón que documentamos en la megacompra de medicamentos de Birmex: el dinero se asigna, el mecanismo para que llegue se deja para después.
Lo que la oposición tampoco resuelve
La crítica opositora al paquete económico 2027 se ha concentrado en pedir más presupuesto para salud sin decir de dónde. México recauda cerca de 15% del PIB en impuestos; llegar al 6% del PIB en salud sin una reforma fiscal significaría desplazar otros rubros. Y aquí la aritmética es implacable: como documentamos al revisar los intereses de la deuda frente al presupuesto de salud, el costo financiero de la deuda ya consume más que todo el gasto en salud. Nadie en San Lázaro —ni gobierno ni oposición— ha puesto ese rubro sobre la mesa de negociación.
Tampoco ha planteado la oposición qué hacer con el FASSA, el fondo que perdió 35% real en siete años y que financia la salud en los estados, donde la población sin seguridad social depende de servicios que van del primer nivel de atención a los servicios de salud reproductiva cuyo acceso sigue variando por entidad. Cada peso que el FASSA pierde lo termina pagando un gobierno estatal o una familia.
El calendario: 6 de noviembre
La Cámara de Diputados aprobó el 24 de septiembre el calendario de comparecencias por la glosa del Segundo Informe de Gobierno. El 6 de noviembre de 2026 comparecen, ante comisiones ordinarias y el mismo día, David Kershenobich Stalnikowitz (Secretaría de Salud), Zoé Robledo Aburto (IMSS), Martí Batres Guadarrama (ISSSTE) y Alejandro Svarch Pérez (IMSS-Bienestar). Es la única fecha del año en que los cuatro responsables del gasto en salud están obligados a responder en el mismo espacio, y ocurre mientras los diputados todavía discuten el presupuesto que aprobarán en noviembre.
Una omisión que declaramos: esta nota no incluye la variación presupuestal del ISSSTE para 2027 porque las fuentes consultadas se contradicen de forma irreconciliable —un análisis reporta 18.6% de aumento real y otros dos reportan entre 2.7% y 2.8%—. Una cifra con tres versiones no es una cifra, y preferimos decirlo a publicarla. Tampoco usamos el gasto programable total del IMSS (1.803 billones de pesos) como si fuera gasto en salud: incluye pensiones.
Las preguntas que David Kershenobich Stalnikowitz, secretario de Salud, aún no responde:
- El PPEF 2027 asigna 750,461 millones de pesos a la salud de la población con seguridad social y 349,540 millones a la que no la tiene: una brecha de 2.15 veces, contra 1.78 veces en 2020. ¿Por qué la brecha es más ancha hoy que antes de que existiera el IMSS-Bienestar?
- Con 193,987.2 millones de pesos para IMSS-Bienestar frente a 633,454 millones para la función salud del IMSS, ¿en qué año calcula su Secretaría que el gasto por persona sin seguridad social alcanzará al de una persona asegurada, y con qué supuestos?
- El gasto en salud llega a 2.9% del PIB y la Organización Panamericana de la Salud recomienda 6%. ¿Qué año fija el Gobierno de México para alcanzar ese 6%, con qué fuente de ingresos, y por qué el Servicio Universal de Salud arranca con 544 millones 385 mil 619 pesos y sin caja de compensación definida?
Fuentes: Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2027, Secretaría de Hacienda y Crédito Público (entregado el 8 de septiembre de 2026). Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), «Implicaciones del Paquete Económico 2027» y análisis del 10 de septiembre de 2026. México Como Vamos, «Un primer vistazo al Paquete Económico 2027», septiembre de 2026. Su Médico, «Presupuesto Público en Salud 2020-2027: lo que revela el PPEF 2027», 22 de septiembre de 2026. Código F, «PPEF 2027 plantea más recursos para salud y mayor integración del sistema público», septiembre de 2026. El Financiero, «Presupuesto de salud 2027: falta la caja de compensación», 22 de septiembre de 2026. La Jornada, «Privilegia el proyecto de Presupuesto de Egresos de 2027 la política social», 9 de septiembre de 2026. Proceso, «Diputados acuerdan calendario de comparecencias de funcionarios por segundo informe de Sheinbaum», 24 de septiembre de 2026. Salario mínimo general 2026: 315.04 pesos diarios, CONASAMI. Consultado el 28 de septiembre de 2026.