El maíz se paga como hace una década: $3,975 la tonelada mientras México importa grano como nunca
Los futuros de Chicago dejaron el maíz en $3,975 por tonelada, mínimo del año y nivel de hace una década. Aun con apoyos de $1,700, el ingreso queda $325 abajo del objetivo de $6,000. México importó 19.93 millones de toneladas de granos en 5 meses y el SIAP proyecta 35% menos siembra. Columba López, secretaria de Agricultura, hereda la cuenta.
$3,975 por tonelada. Ese fue el precio estimado que los futuros de Chicago dejaron al productor de maíz sinaloense el 5 de junio de 2026: el mínimo del año, y un nivel que —según el análisis del asesor agroindustrial Samuel Sarmiento difundido por Revista Comentarios— se parece al de hace aproximadamente una década, cuando la renta de la tierra, el fertilizante, el diésel y el crédito costaban una fracción de lo que cuestan hoy. En julio la historia no mejoró: el grano siguió cotizando entre 4,000 y 4,100 pesos, con caídas casi semanales en la Bolsa de Chicago. Mientras tanto, México importó 19.93 millones de toneladas de granos y oleaginosas entre enero y mayo de 2026, el segundo volumen más alto para ese periodo desde que existe registro, de acuerdo con datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM). El país que domesticó el maíz hace nueve mil años compra cada vez más grano afuera y paga cada vez menos al que lo siembra adentro.
Primero, lo que sí se hizo
Esta nota no parte de la caricatura de un gobierno cruzado de brazos, porque los datos no la sostienen. Para el ciclo 2025-2026 el Gobierno federal y el de Sinaloa acordaron con los productores un esquema de comercialización que suma 1,700 pesos por tonelada de apoyo —1,300 federales y 400 estatales— con la meta de que el maicero alcance un ingreso de referencia de 6,000 pesos por tonelada. El esquema, negociado tras las protestas de octubre de 2025, contempla beneficiar a más de 25,000 productores. El gobierno estatal comenzó a pagar su parte de 400 pesos, y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) finiquitó en junio pagos que traía pendientes con productores sinaloenses. Es un esfuerzo fiscal real, de los mayores que ha recibido el grano en años recientes, y sería deshonesto no decirlo.
El problema es que el esquema se diseñó para un mercado que ya no existe. Cuando se pactó el ingreso objetivo de 6,000 pesos, el cálculo suponía precios internacionales menos hostiles. Con Chicago en mínimos, la aritmética quedó así:
| Concepto | Pesos por tonelada |
|---|---|
| Precio de mercado (futuros de Chicago, 5 jun 2026) | 3,975 |
| Apoyo federal | +800 |
| Apoyo del Gobierno de Sinaloa | +400 |
| Descuentos FIRA / seguro agrícola | +500 |
| Ingreso total proyectado | 5,675 |
| Ingreso objetivo comprometido del ciclo | 6,000 |
| Faltante contra el objetivo | −325 |
Fuente del desglose: reporte agroindustrial difundido por Revista Comentarios (5 de junio de 2026). Para un agricultor con 10 hectáreas y una cosecha de alrededor de 100 toneladas, esos 325 pesos de diferencia significan 32,500 pesos que no llegarán — más o menos el costo de preparar la siembra del siguiente ciclo. Y eso asumiendo que todos los apoyos lleguen completos y a tiempo, que es mucho asumir: la dispersión del componente federal de 1,300 pesos se programó para arrancar en agosto, cuando buena parte de la cosecha se entregó semanas o meses antes. En abril, la Liga de Comunidades Agrarias reclamaba públicamente que de los apoyos anunciados "no ha caído ni un peso". El campo no financia sus deudas con comunicados.
Pérdidas de más de 700 pesos por tonelada
Del lado de los costos, la Liga de Comunidades Agrarias de Sinaloa documentó en julio pérdidas superiores a 700 pesos por tonelada para los productores del estado, junto con una creciente incapacidad para cubrir créditos y compromisos financieros. Su dirigente, Arnoldo Verdugo Aguilar, pidió un rescate financiero inmediato para evitar que la descapitalización deje a miles de agricultores fuera del próximo ciclo. A los precios deprimidos se suman los descuentos por criba y grano dañado, que en algunos casos restan otros 400 pesos por tonelada, y los retrasos de pago de las comercializadoras: productores que entregaron su cosecha hace más de un mes siguen esperando el depósito y hasta la factura.
La consecuencia ya es medible en el suelo. El Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) proyectó una caída del 35% en la superficie sembrada del ciclo primavera-verano en estados clave como Jalisco, Michoacán y Guanajuato: sembrar maíz a estos precios es un mal negocio, y los productores lo saben mejor que nadie. La producción nacional de maíz arrastra una tendencia de retroceso desde 2016, mientras el consumo interno no deja de crecer, empujado por la industria pecuaria y alimentaria. Ese hueco lo llena el grano importado.
El récord incómodo: 19.93 millones de toneladas importadas
Aquí es donde la crisis deja de ser un asunto de clima o de mercados lejanos y se vuelve una decisión de política pública. La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) lo planteó sin rodeos ante la revisión del T-MEC, que arrancó formalmente el 1 de julio: el problema no es solo la revisión misma, sino "la incertidumbre permanente que genera el nuevo esquema de revisiones", en palabras de su secretario general, Álvaro López Ríos. Estados Unidos rechazó la extensión automática del tratado por 16 años y presiona por reducir su déficit comercial agropecuario, endurecer reglas de origen y medidas fitosanitarias. Con esa incertidumbre, el financiamiento privado al campo se inhibe y los precios deprimidos se perpetúan: el agricultor estadounidense asegura contratos por adelantado con subsidios y costos logísticos menores; el mexicano compite contra eso con un esquema de apoyos que se paga tarde y se queda corto 325 pesos por tonelada.
"El principal riesgo no radica en la revisión anual del Tratado sino en la incertidumbre permanente que genera el nuevo esquema de revisiones." — Álvaro López Ríos, secretario general de la UNTA, 9 de julio de 2026.
La nueva secretaria y la herencia del cargo
El 1 de mayo de 2026, en plena inflación de alimentos y con protestas del campo acumuladas, Julio Berdegué renunció a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para irse de asesor presidencial en los temas agroalimentarios internacionales del T-MEC. Lo relevó Columba López, primera mujer al frente de la política agrícola mexicana: ingeniera agrónoma por la UAM, agroecóloga con más de 30 años de trayectoria y, hasta su nombramiento, subsecretaria en la Secretaría de Bienestar. Su llegada fue bien recibida por organizaciones campesinas que llevaban años pidiendo un perfil menos tecnocrático y más cercano al pequeño productor.
Pero los cargos se estrenan con inventario. La secretaria López heredó un esquema de comercialización pactado por su antecesor que el mercado ya rebasó, una dispersión de apoyos que llegará en agosto para una cosecha que se entregó antes, una superficie de siembra en picada del 35% en el Bajío y una revisión del T-MEC donde el maíz es moneda de cambio. A once semanas de su toma de posesión, su dependencia no ha anunciado ningún ajuste al ingreso objetivo ni un mecanismo que cubra el faltante de 325 pesos por tonelada que dejó la caída de Chicago. El diálogo con los productores de Sinaloa existe y es público; la respuesta presupuestal, todavía no.
Lo que esto significa para tu mesa
Que el maíz se pague barato en el campo no significa que la tortilla vaya a costar menos en la esquina: entre el productor y el consumidor hay intermediarios, harineras, logística y márgenes que no se comprimen hacia abajo. Lo que sí significa es otra cosa: menos siembra nacional este ciclo, más dependencia del grano importado el siguiente, y un país cuya soberanía alimentaria se negocia en Chicago y en la mesa del T-MEC. Ya documentamos en Pluma cómo el maíz mexicano perdía 519 pesos por tonelada hace unos meses y los productores amenazaban con boicot; la brecha no se cerró, se profundizó. Y el patrón se repite en otros cultivos: en el café, el productor chiapaneco recibe 48 pesos por un kilo que la cadena revende taza por taza. El campo mexicano produce valor; el precio se lo quedan otros eslabones. Mientras tanto, los mismos trabajadores que este país no logra retener en sus parcelas sostienen la economía desde afuera: 61 mil millones de dólares en remesas en un año.
Respuestas rápidas
¿A cuánto se paga la tonelada de maíz en México en 2026? El precio estimado al productor sinaloense tocó $3,975 por tonelada el 5 de junio de 2026, el mínimo del año, y en julio siguió cotizando entre $4,000 y $4,100, según los futuros de Chicago reportados por analistas del sector.
¿Cuánto apoyo recibe el productor de maíz? Para el ciclo 2025-2026 se pactaron 1,700 pesos por tonelada (1,300 federales y 400 del Gobierno de Sinaloa), con un ingreso objetivo de 6,000 pesos. Aun con apoyos, el ingreso proyectado ronda los 5,675 pesos: 325 menos que el objetivo.
¿Por qué está cayendo el precio del maíz? Por la abundante oferta mundial y los inventarios récord de Estados Unidos, que presionan los futuros de Chicago a la baja, y por la entrada masiva de grano importado a México: 19.93 millones de toneladas de granos y oleaginosas entre enero y mayo de 2026.
¿Quién es la secretaria de Agricultura de México? Columba López, agroecóloga e ingeniera agrónoma por la UAM, asumió el 1 de mayo de 2026 en relevo de Julio Berdegué. Es la primera mujer en dirigir la política agrícola del país.
Las preguntas que Columba López, secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, aún no responde:
- ¿Va a ajustar el ingreso objetivo del ciclo o a cubrir el faltante de 325 pesos por tonelada que dejó la caída de Chicago frente a los 6,000 pesos comprometidos a los productores?
- ¿Por qué la dispersión del apoyo federal de 1,300 pesos por tonelada se programó hasta agosto, cuando miles de productores entregaron su cosecha desde semanas antes y reportan pérdidas de más de 700 pesos por tonelada?
- ¿Qué medida concreta propone su dependencia frente a los 19.93 millones de toneladas de granos importadas en cinco meses y la caída del 35% en la superficie sembrada que proyecta el SIAP para Jalisco, Michoacán y Guanajuato?
Fuentes: Revista Comentarios (reportes agroindustriales del 5 de junio y julio de 2026); Forbes México / EFE con datos de ANAM, SIAP y UNTA (9 de julio de 2026); Sector Primario Informativo (1 de julio de 2026); Línea Directa (12 de junio de 2026); Quadratín Sinaloa (julio de 2026); Revista Espejo (7 de abril de 2026); La Jornada y Proceso (1 de mayo de 2026, relevo en Sader); Gobierno de Sinaloa (boletines de comercialización de maíz 2026).