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PODER · ANALISIS

102 amparos después, quiere tu voto: la precampaña de Salinas Pliego en el Mundial que transmite su tele

Salinas Pliego usó la inauguración del Mundial — y la transmisión de su propia televisora, una concesión pública — para lanzar su mensaje rumbo a 2027 y 2030. El expediente del aspirante: 102 recursos desechados por la SCJN, deuda confirmada de $48,356 millones y un acuerdo con 37% de descuento que paga en abonos hasta julio de 2027. Perdió en la corte. Juega en su tele.

Redacción Pluma de Quetzal Redacción Pluma de Quetzal Periodista
9 min de lectura

Ricardo Salinas Pliego llega sonriente a la inauguración del Mundial 2026 en el Estadio Ciudad de México con bufanda tricolor y gafete FIFA. Un día antes, la SCJN cerró sus 102 recursos y su grupo abona una deuda fiscal de $32,132 millones con descuento del 37%.

102 recursos legales en cinco años para no pagar impuestos. 37% de descuento cuando por fin perdió. Y ayer, desde la cancha del Estadio Ciudad de México y por la señal de su propia televisora, Ricardo Salinas Pliego lanzó la frase que convirtió la inauguración del Mundial en su arranque de precampaña: "Hoy México gana 2-1… y en 2027 y 2030 vamos a ganar de calle". El hombre que más se ha resistido a pagarle al fisco mexicano quiere ahora administrarlo.

Lo que pasó ayer en el Azteca

El dueño de TV Azteca llegó a la inauguración del Mundial con bufanda tricolor, gafete FIFA y sonrisa de candidato. A su paso hubo de todo: un grupo le gritaba "¡Presidente!" mientras otros asistentes lo abuchearon e insultaron en los accesos — las dos Méxicos que despierta, en estéreo. Ya adentro, aprovechó las entrevistas de la transmisión de TV Azteca — su televisora, la que transmitía el partido — para mandar mensaje: que México necesita "un gobierno que sea efectivo, no un chorro de mentiras e incompetencia", que hay que reflexionar "qué país queremos", y el remate electoral de 2027 y 2030.

Digamos lo evidente primero: Salinas Pliego tiene derecho a opinar de política, como cualquier ciudadano. Criticar al gobierno no es delito y Pluma defiende ese derecho para todos — lo hemos dicho cuando el censurado es un periodista o un maestro de la CNTE. El asunto aquí es otro, y son dos: desde dónde lo dijo y quién lo dice.

Desde dónde: la cancha es una concesión

TV Azteca no es un canal de YouTube. Opera sobre espectro radioeléctrico, un bien del dominio de la nación que el Estado concesiona para prestar un servicio público de interés general. La transmisión del partido inaugural — uno de los eventos de mayor audiencia en la historia de la TV mexicana — es posible porque la nación le presta a Grupo Salinas las frecuencias por las que viaja su señal.

Usar ese espacio para un posicionamiento político personal con horizonte electoral ("2027 y 2030") abre una pregunta que no es retórica: la ley electoral mexicana regula los actos anticipados de precampaña y la promoción personalizada en radio y televisión precisamente para que el acceso privilegiado a las pantallas no se convierta en ventaja política. Si un funcionario no puede salir en un spot a presumir obra con su nombre, ¿puede el concesionario usar la transmisión del Mundial como templete propio? Esa pregunta le toca al INE — y la dejamos formulada en el cierre.

El presidente de la Federación Mexicana de Futbol, Mikel Arriola, tuvo que aclarar que nadie invitó a Salinas Pliego "a representar a los mexicanos" en el evento. La FIFA, que multa a jugadores por mostrar marcas no oficiales, no ha dicho nada del empresario que convirtió su palco en tribuna.

Quién lo dice: la cuenta con el SAT

Aquí está el expediente completo del hombre que ofrece gobernar con "efectividad" el país al que evitó pagarle durante dos décadas:

La cuenta de Grupo Salinas con el fisco Cifra
Adeudo fiscal original (litigios acumulados)~$51,000 millones
Deuda confirmada por la SCJN$48,356 millones
Recursos legales interpuestos en 5 años102 — todos desechados
Acuerdo de pago final (descuento de 37%)$32,132 millones
Pagado a la Tesorería (al 25 de mayo de 2026)$13,979 millones
Fecha límite de las parcialidadesJulio de 2027

La cronología importa. El 13 de noviembre de 2025 la Suprema Corte desechó por unanimidad siete de sus nueve últimos amparos; el 5 de marzo de 2026 tiró los dos restantes — con eso murieron los 102 recursos que Grupo Salinas interpuso durante cinco años. Solo entonces, acorralado y con Elektra al borde del embargo, el grupo firmó un acuerdo de pago: $32,132 millones de pesos, un 37% menos que el adeudo original, en parcialidades hasta julio de 2027. Su propio comunicado lo planteó como "dar vuelta a la página"… advirtiendo que seguiría su pugna contra la 4T.

Infografía El candidato del descuento: 37% de descuento en la deuda fiscal de Salinas Pliego, debía 51 mil millones y pagará 32,132 millones. 102 recursos legales en 5 años, 14 mil millones pagados al 25 de mayo, meta electoral 2030. Barras comparando adeudo original, monto confirmado por SCJN, acuerdo final y pagado a la fecha.

La aritmética del descuento

El descuento que consiguió Grupo Salinas ronda los $19 mil millones de pesos. Para dimensionarlo con la vara de los de abajo: son unos 60 millones de días de salario mínimo. Un trabajador que gana el mínimo tendría que trabajar 164 mil años para juntar lo que el fisco le perdonó a un solo contribuyente por agotarlo a litigios.

Y aquí el contraste que define esta nota. El asalariado mexicano no negocia su ISR: se lo descuentan en nómina antes de que toque su quincena, sin amparo posible, sin acuerdo de parcialidades, sin descuento del 37%. La trabajadora del hogar, el repartidor y la vendedora de la Alameda — los mismos de nuestra nota del asueto — financian al Estado con cada compra gravada, sin abogados fiscales. El sistema tributario mexicano tiene dos pisos: arriba se litiga y se negocia; abajo se retiene y se cobra.

De dónde salió la deuda: dos décadas de ingeniería fiscal

La deuda no nació ayer ni es un invento de la 4T. Los créditos fiscales en disputa se originaron en ejercicios de hace más de una década — los más pesados, por el tratamiento fiscal de operaciones de Elektra que el SAT consideró indebido. Lo que siguió fue un manual de manual: impugnar cada crédito, recurrir cada resolución, amparar cada cobro, recusar tribunales, alargar plazos. Cinco años solo en la última etapa, 102 recursos, y mientras tanto el dinero trabajando en sus empresas y no en la Tesorería.

La estrategia fue legal en su mayor parte — ese es justamente el punto. El sistema fiscal mexicano permite que quien puede pagar abogados de élite convierta una deuda en una hipoteca a veinte años con final negociado, mientras el contribuyente cautivo no puede ni aplazar una quincena. Cuando los tribunales finalmente cerraron todas las puertas — con una Corte renovada que dejó de concederle suspensiones —, el grupo pasó en semanas del "no debo nada" al "pago en abonos". La efectividad que promete para el gobierno ya la demostró contra el gobierno.

El espejo Berlusconi: cuando el dueño de la tele quiere el poder

El proyecto de Salinas Pliego tiene un precedente célebre y documentado: Silvio Berlusconi, el magnate que construyó el mayor imperio televisivo privado de Italia y desde ahí saltó a la política para gobernar el país tres veces. El manual italiano es reconocible: usar las pantallas propias como plataforma permanente, presentarse como el empresario exitoso que viene a rescatar al Estado de los políticos "parásitos", convertir cada problema judicial propio en evidencia de persecución política, y una vez en el poder, legislar en beneficio del conglomerado propio.

Italia tardó décadas en procesar el conflicto de interés de un jefe de gobierno que era dueño de la mitad de la televisión que informaba sobre él. México haría bien en hacerse la pregunta antes y no después: ¿qué pasa con una concesión del espectro público cuando su dueño compite por el poder que la otorga y la renueva? Ayer fue una probadita: el partido más visto del año, narrado por la televisora de un aspirante, con el aspirante en cámara pidiendo el voto.

¿Quién es Salinas Pliego? La ficha rápida

Para quien llegó aquí buscando al personaje, el expediente mínimo:

¿Qué empresas controla? Grupo Salinas: TV Azteca (segunda televisora del país), Grupo Elektra (tiendas y crédito popular), Banco Azteca, Italika, Totalplay, entre otras. Su modelo histórico: vender a crédito semanal a los hogares de menores ingresos.

¿Qué tan rico es? Ha figurado de forma sostenida entre los tres hombres más ricos de México en los listados internacionales de grandes fortunas, con un patrimonio estimado en miles de millones de dólares — incluso después del acuerdo con el SAT.

¿Cuánto debía y cuánto va a pagar? La SCJN confirmó adeudos por $48,356 millones de pesos; el acuerdo final quedó en $32,132 millones — 37% de descuento — pagaderos en parcialidades hasta julio de 2027. Al 25 de mayo de 2026 había pagado $13,979 millones.

¿Es candidato formal? No. No ha registrado candidatura ni partido. Lo de ayer fue precampaña de facto: posicionamiento político con horizonte electoral explícito ("2027 y 2030"), sin las obligaciones de fiscalización que la ley impone a los aspirantes formales. Esa asimetría es parte de la nota.

¿Por qué lo abuchearon y lo vitorearon a la vez? Porque es el político no declarado más polarizante del país: para una parte del público es el empresario franco que dice lo que el gobierno no quiere oír; para otra, el deudor fiscal más famoso de México usando su tele para no pagar la siguiente cuenta. Ayer, en los accesos del estadio, las dos versiones se gritaron entre sí.

El Mundial, otra vez, como lupa: ya mostró a quién cubre un decreto y a quién no, ya mostró para qué sí se moviliza el Estado, y ayer mostró cómo un palco y una concesión se convierten en templete. Treinta y siete días de torneo quedan. La lupa apenas calienta.

El pleito que les conviene a los dos

La presidenta Claudia Sheinbaum respondió acusando a Salinas Pliego de formar parte de un "complot" de la ultraderecha para proyectar caos y violencia durante el Mundial, y de llamar a la violencia dos días antes de la inauguración. Hay que decirlo con la misma honestidad con la que documentamos la deuda: hasta ahora no se ha presentado evidencia pública de ese complot, y acusar sin expediente es un hábito de poder que Pluma critica venga de donde venga.

Pero también hay que decir lo otro: este pleito es un negocio para ambos. A Salinas le fabrica el papel de perseguido político — útil para tapar que su deuda no es persecución sino sentencia firme de once ministros por unanimidad. Al gobierno le fabrica un villano de caricatura — útil para enardecer a la base sin discutir por qué su propio SAT terminó aceptando un descuento de 19 mil millones. La polarización es la única industria mexicana donde estos dos socios no se hacen competencia.

2030: el proyecto que ya no es broma

Lo de ayer no fue un exabrupto. Salinas Pliego lleva meses construyendo perfil presidencial: gira mediática permanente, discurso libertario de baja regulación e impuestos mínimos, ataques sistemáticos a la "clase política parásita" y ahora un horizonte electoral explícito — 2027 las intermedias, 2030 la grande. Su modelo declarado es el de los empresarios-presidentes que prometen administrar el país como una empresa.

Conviene tomarlo en serio y revisar el expediente del administrador: el grupo que dirige acumuló dos décadas de litigios para no pagar impuestos, sus empresas han sido señaladas por las condiciones de crédito de Elektra y Banco Azteca a los clientes más pobres, y su televisora — la que ayer le sirvió de templete — vive de una concesión pública que cualquier gobierno suyo tendría que renovarse a sí mismo. El país administrado como sus empresas: esa es exactamente la pregunta.

Las preguntas que Ricardo Salinas Pliego aún no responde:

  1. Si su proyecto es un gobierno "efectivo" y sin privilegios, ¿por qué su grupo necesitó 102 recursos legales en cinco años y un descuento de ~$19 mil millones — 37% del adeudo — para cumplir la obligación fiscal que cualquier asalariado cumple en automático cada quincena?
  2. ¿Va a registrar formalmente una candidatura o partido rumbo a 2027-2030, y de ser así, ¿quién va a pagar su propaganda: sus empresas, las concesiones públicas que opera, o un financiamiento declarado ante el INE como exige la ley a cualquier otro aspirante?
  3. A sus clientes de Elektra y Banco Azteca — los mexicanos de a pie que pagan semanalmente créditos con intereses que multiplican el precio de contado —, ¿qué les ofrece su proyecto de país: el mismo modelo de negocio, ahora con el aparato del Estado detrás?

Fuentes: SCJN, resoluciones nov 2025 y mar 2026 · SAT/Tesorería de la Federación · Expansión · Bloomberg Línea · Proceso · Semanario Zeta · El Universal · Sin Embargo · Grupo Animal · El Imparcial · CONASAMI