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JUSTICIA · INVESTIGACION

Brecha salarial de género en México 2026: mujeres ganan 35% menos

En México las mujeres ganan 35% menos que los hombres según INEGI ENIGH 2024. El trabajo no remunerado equivale al 23.9% del PIB nacional y las mujeres aportan 72.6% de su valor. Al ritmo actual, la brecha controlada del 16.6% tardaría 70 años en cerrarse.

Redacción Pluma de Quetzal Redacción Pluma de Quetzal Periodista
8 min de lectura
Brecha salarial de género en México 2026: mujeres ganan 35% menos
Marcha del 8 de marzo en Ciudad de México 2024. La brecha salarial entre hombres y mujeres en México 2026 alcanza 35% según ENIGH-INEGI 2024. El trabajo no remunerado de las mujeres equivale a 23.9% del PIB nacional y aporta 72.6% del valor total de las actividades no pagadas en hogares.
Marcha del 8M en Ciudad de México. La brecha salarial entre hombres y mujeres mexicanas en 2026 alcanza 35% en promedio según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) de INEGI 2024. Foto: Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

La pregunta económica más vieja del país sigue sin respuesta oficial: ¿cuánto menos gana una mujer mexicana que un hombre por el mismo trabajo? Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 de INEGI, la respuesta agregada es 35%. El ingreso trimestral promedio de los hombres es de $36,047 pesos; el de las mujeres, $23,714. Por cada peso que gana un hombre, una mujer recibe 65 centavos. Cuando se controla por puesto, sector y horas trabajadas, la brecha sigue siendo 16.6% — la segunda mayor de América Latina, sólo superada por Chile (17%). Y cuando una mujer tiene un hijo, la brecha pasa de 19% a 36% comparada con hombres en la misma situación.

Pero el dato más estructural no aparece en la nómina. Según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024 de INEGI, las mujeres dedican 331 minutos al día a trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, frente a 131 minutos de los hombres — una brecha de 200 minutos diarios. Multiplicado por la población, ese trabajo invisible representa un valor económico de 8 billones de pesos al año = 23.9% del PIB nacional. Las mujeres aportan el 72.6% de ese valor. Si fuera un sector contable, sería más grande que la industria automotriz, minera, energética y turística mexicanas combinadas. Pero no entra en el cálculo del PIB. No genera derechos. No paga impuestos. No se reconoce.

¿Cuánto menos ganan las mujeres en México en 2026?

El dato sintético es 35% menos (INEGI ENIGH 2024). Pero hay tres formas distintas de medir la brecha:

1. Brecha bruta: diferencia simple entre ingresos promedio de hombres y mujeres = 35%. Refleja la suma de todas las desventajas: menos horas trabajadas, menos puestos directivos, sectores peor pagados, doble jornada con trabajo doméstico.

2. Brecha controlada por puesto: mismo cargo, mismas funciones, mismas horas = 16.6% menos para mujeres. Es la cifra que IMCO usa para argumentar que "las mujeres no escogen salarios más bajos"; es discriminación pura sin disimulo.

3. Brecha maternal: cuando una mujer tiene un primer hijo, la diferencia con hombres en la misma situación pasa de 19% a 36%. Se le llama "motherhood penalty" en economía laboral. En México es de las más altas del mundo.

Lo que dicen los números

Infografía Pluma de Quetzal: 35% menos ganan las mujeres mexicanas. $23,714 vs $36,047 pesos trimestrales. 23.9% del PIB es trabajo no remunerado. 331 minutos al día trabajo en hogar. 16.6% brecha controlada (#2 LatAm).
Cifra principal: INEGI ENIGH 2024 + ENUT 2024.

Los datos verificables al cierre de 2026:

  • Brecha salarial promedio: 35% (ENIGH 2024). Ingreso trimestral $23,714 mujeres vs $36,047 hombres. Diferencia: $12,333 pesos por trimestre.
  • Brecha controlada por puesto: 16.6% — la segunda mayor de América Latina (Chile lidera con 17%).
  • Brecha maternal: 19% → 36% al tener primer hijo.
  • Trabajo no remunerado: 8 billones de pesos al año = 23.9% del PIB. Mujeres aportan 72.6%, hombres 27.4%.
  • Tiempo en trabajo no remunerado: mujeres 331 min/día, hombres 131 min/día. Brecha: 200+ min.
  • Participación económica femenina: estancada en 46% (Brecha de Género Global 2026). Hombres: ~75%.
  • Mujeres fuera del trabajo remunerado: 29.8 millones vs 12.3 millones de hombres en la misma condición.
  • Para que la brecha controlada cierre al ritmo actual de México: faltan ~70 años (Foro Económico Mundial).

¿Por qué la brecha es estructural, no individual?

La narrativa "las mujeres escogen carreras peor pagadas" ya no se sostiene con los datos. Tres mecanismos económicos cierran el caso:

1. Doble jornada. Si una mujer trabaja 8 horas remuneradas y luego 5 horas no remuneradas en el hogar, su jornada total es 13 horas. El hombre promedio tiene 8 horas remuneradas + 2 horas no remuneradas = 10 horas. Es imposible competir profesionalmente en igualdad cuando la energía disponible es 30% menor. Esto se traduce en menos ascensos, menos horas extras, menos disponibilidad para reuniones nocturnas o viajes.

2. Penalización por maternidad. Las empresas mexicanas siguen castigando a la mujer al regresar de licencia. La brecha maternal (19% → 36%) no se debe a que la mujer pierda habilidades; se debe a que el contrato laboral asume que el cuidador primario es ella, y se le ofrecen menores incrementos, menos promociones, menos proyectos críticos. El hombre con hijo recibe el efecto contrario en promedio: la "prima paternal" sube su salario por su nueva responsabilidad.

3. Sectores feminizados están sistemáticamente peor pagados. Enfermería, educación inicial, trabajo doméstico, salud comunitaria, cuidado de adultos mayores — todos absorben mayoría femenina y pagan menos que sectores masculinizados con habilidades equivalentes. No es coincidencia. Es la valoración social del trabajo de cuidar versus el trabajo de producir.

"El trabajo no remunerado en el hogar generó un valor económico de 8 billones de pesos en 2024, equivalente al 23.9% del PIB. La aportación de las mujeres es del 72.6%." — INEGI, Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares (noviembre 2025).

El patrón Pluma: el Estado no cuenta lo que no quiere pagar

Cada nota Pluma de las últimas semanas ha documentado el mismo patrón: una decisión institucional declara prioridad y la cuenta la paga quien no tiene cómo defenderse. En agua fue el ducto al Parque Industrial. En Pemex fue el rescate sin reforma. En aborto fue el Congreso que no actuó. En el caso del trabajo no remunerado, la mecánica es más sutil: el Estado mexicano sí calcula el valor del trabajo doméstico — la Cuenta Satélite existe desde 2008 — pero no lo incorpora al cálculo del PIB ni a la política fiscal, ni emite políticas sustantivas para redistribuirlo. Cuenta para reportar. No cuenta para pagar.

El Sistema Nacional de Cuidados anunciado por el gobierno de López Obrador en 2020 sigue, al 26 de mayo de 2026, sin ley de cuidados aprobada por el Congreso ni partida presupuestal sustantiva. La administración de Sheinbaum heredó el compromiso y lo ratificó como prioridad de campaña. Pero el presupuesto 2026 dedicó menos del 0.5% del gasto programable a programas específicos de género e igualdad sustantiva.

Quién paga la cuenta de la brecha

Tres frentes concretos donde el costo de la brecha aterriza en personas reales:

1. Las mujeres. Menores ingresos a lo largo de la vida productiva = menores pensiones. La brecha pensionaria al jubilarse alcanza el 32% en México. Una mujer que trabajó toda su vida recibe en promedio una pensión 32% menor que un hombre con trayectoria laboral equivalente. La pobreza en la tercera edad es marcadamente femenina.

2. Las hijas. El modelo de cuidado no remunerado se transmite generacionalmente. Niñas en hogares donde mamá hace 4-6 horas de trabajo doméstico al día aprenden, sin que nadie se los diga, que esa es su responsabilidad futura. Las cifras de uso del tiempo lo confirman: niñas de 12-17 años dedican el doble de tiempo que sus hermanos a tareas de hogar.

3. La economía mexicana. Si las mujeres mexicanas participaran del mercado laboral al ritmo OECD promedio (60% vs 46% actual), el PIB mexicano sería ~22% más grande según McKinsey Global Institute. Es decir, no incorporar a las mujeres tiene un costo del orden de varios billones de pesos al año en producción no realizada.

Las preguntas que la secretaria federal de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora, aún no responde:

  1. El Sistema Nacional de Cuidados se anunció como prioridad en 2020 y se ratificó en la campaña de Sheinbaum 2024. ¿En qué fecha exacta se presentará al Congreso la iniciativa de Ley General de Cuidados que materialice el sistema, y con qué partida presupuestal en el PEF 2027 viene acompañada?
  2. La brecha controlada por puesto en México es 16.6% — la segunda mayor de América Latina. ¿Qué medidas regulatorias plantea su Secretaría para que las empresas mexicanas publiquen rangos salariales por puesto (transparencia salarial obligatoria), que es la herramienta que cerró 30-40% de la brecha en países que la implementaron como España (Real Decreto 902/2020) e Islandia?

Las preguntas que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aún no responde:

  1. Su gobierno se autodefine como el "primer gobierno feminista" de México. El presupuesto 2026 dedicó menos del 0.5% del gasto programable a programas específicos de género e igualdad sustantiva. ¿Cuál es la cifra exacta de su presupuesto destinado a cerrar la brecha de género en 2027, y cómo se reparte entre empleo, educación inicial, cuidados y violencia?
  2. Al ritmo actual, México tardaría 70 años en cerrar la brecha controlada de 16.6%. Ninguna mexicana hoy viva verá la paridad bajo este ritmo. ¿Su gobierno asume ese plazo como aceptable, o presentará en 2026 un plan acelerado con metas verificables a corto plazo (3 años) en lugar de discurso simbólico?

Metodología. Esta nota se construyó con: la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 publicada por INEGI; la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024 de INEGI; la Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México 2024 (publicada noviembre 2025); el Global Gender Gap Report 2026 del Foro Económico Mundial; la cobertura de Infobae, Proceso, Expansión Política, IDC, IMCO ("No, las mujeres no escogen salarios más bajos"), Ethos, México Cómo Vamos y el reporte BBVA 2025 sobre uso del tiempo. La cifra de brecha pensionaria 32% corresponde a la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR). La proyección de 22% del PIB si las mujeres participaran al nivel OECD corresponde al McKinsey Global Institute, reporte México 2018 actualizado a 2024. Pluma de Quetzal no representa una postura ideológica sobre roles de género; documenta los datos oficiales y la asimetría estructural entre lo que el Estado mide y lo que el Estado financia. Foto: Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).