Quién es dueño del agua en México: 7 empresas, 70% del abasto público
El 70% del agua potable concesionada en México para abastecimiento público lo controlan 7 empresas privadas: Coca-Cola Femsa, Bonafont, Heineken, Modelo, Constellation, Nestlé, PepsiCo. La nueva Ley General de Aguas reconoce el derecho humano pero no toca el régimen de concesiones.
En México, el agua que sale de la llave es un derecho humano reconocido por la Constitución desde 2012 y reafirmado por la Ley General de Aguas publicada el 11 de diciembre de 2025. Pero el agua que se mete en una botella, en una planta cervecera, en un campo de soya, en una refresquera o en una mina, lo decide otro mecanismo: la concesión. Y la concesión la controlan unos pocos. La cifra estructural que ninguna campaña ha logrado mover desde que se publicó en 2018: el 70% del agua potable concesionada en México para abastecimiento público está en manos de solo siete empresas privadas. Coca-Cola Femsa, Bonafont (Danone), Heineken, Grupo Modelo (AB InBev), Constellation Brands, Nestlé y PepsiCo. Siete nombres. Tres mil 304 grandes concesionarios — el 1.1% de los usuarios privados — acaparan el 22.3% del volumen total de agua nacional. Y según la investigación más completa publicada por SinEmbargo con base en datos de la UAM y Cartocrítica, el 80% del agua que usan las grandes industrias mexicanas no paga derechos al fisco.
La reforma de Sheinbaum publicada en diciembre de 2025 — la nueva Ley General de Aguas y la modificación a la Ley de Aguas Nacionales de 1992 — introdujo el derecho humano al agua como prioridad nacional y prohibió la suspensión total del servicio por falta de pago. Pero no tocó el régimen de concesiones: los 536 mil títulos vigentes siguen ahí, redistribuidos en porciones desiguales que privilegian a la agroindustria (76% del volumen), la industria autoabastecida (5%) y al abastecimiento público (15%) — donde se concentran las siete empresas embotelladoras y cerveceras citadas. La revisión de títulos anunciada por Conagua en 2025 avanza, pero al cierre de esta nota ninguna concesión grande ha sido cancelada por acaparamiento.
Lo que dicen los números
Los datos verificables del régimen de concesiones:
- Concentración top: 3,304 grandes concesionarios (el 1.1% de los usuarios privados) acaparan el 22.3% del volumen total de agua concesionada en México. Fuente: Conagua / SinEmbargo (UAM-Cartocrítica).
- Abastecimiento público: 7 empresas privadas controlan el 70% del agua potable concesionada para uso de abastecimiento (15% del total nacional). Coca-Cola Femsa, Bonafont/Danone, Heineken, Grupo Modelo, Constellation Brands, Nestlé, PepsiCo.
- Coca-Cola en México: 28.2 millones de metros cúbicos de agua concesionada al año, según Contralínea. Equivale al consumo doméstico anual de unas 480,000 personas.
- Distribución por sector: 76% del agua concesionada al sector agropecuario, 15% al abastecimiento público, 5% a industria autoabastecida.
- Derechos sin pagar: El 80% del agua que usan las grandes industrias y servicios no paga derechos al fisco federal, según investigadores citados por SinEmbargo.
- Concesiones financiarizadas: 183 concesiones de agua agrícola han sido adquiridas por bancos y corporaciones internacionales hasta septiembre de 2024 — un mercado paralelo que opera con el activo público como instrumento financiero.
- Títulos a revisar: 536,000 títulos de concesión están bajo revisión por Conagua en el Programa de Ordenamiento iniciado en 2025. Al cierre de esta nota, cero cancelaciones a grandes acaparadores publicadas.
El mecanismo: por qué una concesión es para siempre
Una concesión de agua se otorga por un plazo de entre 5 y 30 años, prorrogable en automático si el concesionario lo solicita antes del vencimiento. La concesión transmite el derecho a explotar un volumen específico de agua del subsuelo, de un río o de una presa, contra el pago de un derecho federal cuya base no se ha actualizado de manera estructural desde los años noventa. En 1992, cuando se publicó la Ley de Aguas Nacionales bajo Carlos Salinas, la lógica era abrir el mercado a la inversión privada en un contexto de privatización generalizada. Los efectos no esperados:
1. Las empresas más grandes se quedaron primero con las mejores concesiones — las de mayor caudal, las de mejor ubicación geográfica frente al consumidor final, las de menor costo regulatorio. El que llegó primero, pagó menos por más agua.
2. El mercado secundario de concesiones (la cesión entre privados) opera en gris desde hace dos décadas. Una concesión otorgada a un ejido en los noventa puede haber pasado por tres intermediarios y terminar en manos de una embotelladora multinacional sin pasar nunca por Conagua para la revisión. El estudio de la UAM citado por SinEmbargo estima que decenas de miles de concesiones operan en esa zona gris.
3. El cobro de derechos por uso de agua nunca alcanzó el costo real de extracción + reposición del acuífero. Por eso una concesión es activo en el balance contable de una embotelladora — y por eso 183 concesiones agrícolas han migrado a bancos y corporaciones internacionales como instrumento financiero, según los registros públicos hasta septiembre de 2024.
"Tanto los bancos como las corporaciones internacionales han adquirido un total de 183 concesiones de agua para uso agrícola hasta septiembre de 2024. El agua dejó de ser solo un derecho público y se convirtió en un activo de portafolio." — Cobertura Diario Oficial 2025 / Holland & Knight.
El patrón Pluma: el Estado declara, las empresas operan
Las cinco notas publicadas en Pluma en los últimos doce días — Monsalvo en El Marqués (12 may), Río Santiago (14 may), Jofrito en Querétaro (19 may), abejas y glifosato (20 may), Pemex-Moody's (21 may) — comparten una misma estructura. El Estado declara prioridad (industrial, soberana, agroalimentaria, energética) y la cuenta la paga el ciudadano: con agua tandeada, con un río contaminado, con una calificación crediticia que sube tasas, con colmenas envenenadas. La nota de hoy cierra el ciclo a la pregunta más fundamental: ¿quién es dueño de lo que no debería ser de nadie? En México, según los datos públicos disponibles, en el caso del agua que sale de la llave para abastecimiento público, son siete empresas. Y mientras el régimen de concesiones no se reforme estructuralmente, el derecho humano al agua reconocido en la nueva ley convivirá con un mercado de concesiones que opera bajo lógica distinta.
Quién paga la cuenta del agua que no es de nadie
1. Las comunidades que no tienen abasto regular pagan en pipas, en garrafones, en bloqueos y en tiempo perdido. El bloqueo del Jofrito del 18 de mayo de 2026, que documentamos hace tres días, fue exactamente eso: 9 comunidades sin agua mientras una tubería de 20 pulgadas alimenta al Parque Industrial Querétaro. La misma mecánica.
2. El acuífero pierde agua más rápido de lo que se recarga. El 60% de los principales acuíferos de México están sobreexplotados (Conagua, BBVA Research 2025). Cada concesión que se prorroga sin revisión es un compromiso que se hereda contra un activo que ya no existe en el subsuelo.
3. El precio interno del agua subió 31% acumulado entre 2018 y 2025 para el consumidor final residencial (INEGI, INPC). El precio para las grandes concesionarias no creció a la misma tasa porque el régimen de derechos no se reformó.
Las preguntas que el director general de Conagua, Efraín Morales López, aún no responde:
- El Programa de Ordenamiento de Concesiones iniciado en 2025 anunció la revisión de 536,000 títulos. ¿Cuántas concesiones de los siete grandes acaparadores — Coca-Cola Femsa, Bonafont, Heineken, Modelo, Constellation, Nestlé, PepsiCo — han sido efectivamente revisadas, cuántas canceladas y con qué fundamento técnico?
- El 80% del agua de uso industrial y de servicios opera sin pagar derechos federales completos, según investigadores universitarios. ¿Cuál es la cifra oficial de su agencia sobre el ingreso fiscal por concesiones de agua en 2024 y 2025, y qué porcentaje representa frente al valor de extracción real del activo público?
- 183 concesiones de uso agrícola están hoy en propiedad de bancos y corporaciones internacionales. ¿Considera la Conagua que las concesiones de agua deben funcionar como instrumento financiero negociable, o como bien público con restricción a transferencia? La pregunta no es académica: es la decisión central que define el siguiente decreto.
Las preguntas que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aún no responde:
- La Ley General de Aguas publicada el 11 de diciembre de 2025 reconoce el derecho humano al agua y prohíbe la suspensión total por falta de pago, pero no modifica el régimen de concesiones que concentra el 70% del agua de abasto público en siete empresas privadas. ¿Considera que la concentración de concesiones es un asunto resuelto por la nueva ley, o queda pendiente una reforma adicional al régimen de concesiones bajo su administración?
- En su programa de gobierno habló de "ordenamiento" del agua. ¿En qué fecha y con qué cifra concreta su gabinete reportará la cancelación de la primera concesión a un acaparador grande — Coca-Cola Femsa, Bonafont, Heineken, Constellation Brands — por uso desproporcionado frente a las necesidades de la población local? La revisión existe desde marzo de 2025. Las cancelaciones, no.
Metodología. Esta nota se construyó con: datos públicos de Conagua sobre concesiones (Estadísticas del Agua en México 2021 y posteriores actualizaciones); la investigación de SinEmbargo citando estudios de la UAM y Cartocrítica sobre concentración de concesionarios y agua sin pago de derechos; la cobertura de Contralínea sobre el volumen específico de Coca-Cola Femsa (28.2 millones de m³/año); el reporte de IMCO y BBVA Research 2025 sobre situación hídrica nacional; el análisis legal de Greenberg Traurig, Holland & Knight y Mondaq sobre la nueva Ley General de Aguas publicada el 11 de diciembre de 2025 en el Diario Oficial de la Federación; el dato de financiarización (183 concesiones en bancos y corporaciones a sep 2024) tomado de la cobertura técnica del DOF y firmas legales. La cifra de 70% para el abastecimiento público concesionado se refiere específicamente al rubro de uso público (15% del volumen total), no al total nacional. La estimación de 480 mil personas equivalentes al consumo Coca-Cola es propia: 28.2 millones m³ / 60 m³ per cápita anual residencial (INEGI). Pluma de Quetzal no defiende ni rechaza una postura ideológica sobre el régimen de concesiones; documenta su concentración estructural y la asimetría entre derecho reconocido y mercado operante. La fotografía de portada es de MODIS Rapid Response System / NASA (dominio público), tomada el 27 de febrero de 2024 sobre territorio mexicano en plena temporada de sequía. La fotografía del card es de Wikimedia Commons (dominio público).